Sistemas de punto de venta, inventario, caja y contabilidad instalados y operando en supermercados, fruvers, lavaderos y servitecas. No vendemos una demo: vendemos lo que ya está funcionando.
Todo lo de abajo es parte de un mismo sistema instalado. Un negocio arranca con el punto de venta y activa los módulos que necesita; no hay dos programas que haya que hacer conversar.
La caja, el inventario y el cierre del día. Cobro por código de barras o por búsqueda, balanza y pesables, teclas rápidas de medios de pago, pago dividido, devoluciones, consulta de precio, cuadre de caja por turno y responsable, y tiquete impreso. Funciona en varias cajas a la vez sobre la red del local.
Cierre por turno con responsable identificado, billetes y monedas, base de caja, gestión de varias cajas y arqueo. Cada movimiento del dinero queda con nombre y hora.
Maestro de productos y unidades de empaque, registro de compras, recepción de pedidos, ajustes y movimientos de inventario, inventario inicial y revisión de costos por última compra.
Lo que se consume y no se vende: creación, descargue, estado y alerta de mínimos. Se descuenta solo al cerrar el trabajo que lo usó.
Cambio de precio rápido, listas por categoría, promociones vigentes y gestor de piezas promocionales para las pantallas del local.
Clientes, proveedores, empleados, líneas, impuestos, medios de pago y gastos operativos. Un solo lugar del que leen todos los módulos.
Impresora de tiquete y de etiqueta, cajón monedero, lector de código de barras y balanza por puerto serie. Corre en el PC de cada caja.
Cuentas por pagar, deuda a proveedores, movimientos de caja mayor y cruce de retiros contra facturas. La tesorería recibe, cuenta y valida sin detener el mostrador.
Plan único de cuentas, mapeos, libro diario y mayor, balance de comprobación, estado de resultados, balance general, cierre de período e información exógena.
Emisión con proveedor tecnológico autorizado, documentos soporte, certificados de retención, auditor fiscal y reportes DIAN.
Empleados multi-rol, adelantos, liquidaciones, comisiones por operario y reportes de nómina.
Dashboard gerencial, rentabilidad por línea y por producto, reportes de venta, inventario, caja, compras y auditoría, con exportación a Excel.
Usuarios, roles y permisos, con registro de quién hizo qué y cuándo. Los relevos se registran como cierre y apertura, sin excepción por rango.
Todo nace en la placa: ingreso del vehículo, servicios prestados, estado del trabajo y entrega. Una placa, una historia completa.
Catálogo de servicios con matriz de precios por tipo de vehículo, y tipos de vehículo configurables por el negocio.
Asignación del trabajo, porcentaje por servicio y liquidación al cierre. El operario ve lo suyo y el dueño ve el total.
Pantalla pública donde el cliente consulta en qué va su vehículo, y aviso cuando está listo.
Varias sedes bajo un mismo grupo, cada una con su base, y una vista consolidada para la gerencia.
Copia diaria comprimida y cifrada hacia el almacenamiento del cliente, con restauración verificada.
El negocio desde afuera del local por túnel cifrado, sin abrir puertos ni exponer el equipo de la caja.
Versiones nuevas aplicadas desde el panel, con migración de base y vuelta atrás si algo falla.
Aplicaciones que se conectan al sistema del negocio: compra en centrales mayoristas, pedidos y ajustes de inventario desde el celular.
Ver Cartabastos, abajoCatálogo sincronizado con el sistema, reserva o pedido en línea y pasarela de pagos —PSE, tarjetas y billeteras— que entra al cuadre de caja como un medio de pago más.
Notificación al cliente por WhatsApp, alertas de operación por Telegram y video de seguridad con aviso configurable.
Cuando el negocio tiene una particularidad que ningún producto de estantería cubre, se construye para él sobre la misma plataforma.
No son pilotos ni pruebas de concepto. Son sistemas que abren todos los días y de los que depende una caja.
Somos tres. Un arquitecto de software senior y dos ingenieros que venimos del mundo operativo: uno administró supermercados durante 30 años, el otro dirigió operaciones en empresas de eventos. Por eso la empresa se llama como se llama.
Nos metemos en la operación a ver cómo funciona. El desarrollo no puede ir aislado de lo que pasa en la caja, en el patio y en el almacén.
Treinta años administrando negocios dejan criterio sobre flujo de caja, control del personal, protección del recurso y manejo de inventarios. Eso entra en el diseño, aunque no lo hayan pedido.
Una herramienta que hace de todo pero que nadie alimenta es plata perdida. Buscamos que sea tan simple de mantener que se use.
Lógica Pura tiene poco tiempo como razón social. La experiencia que traemos administrando y operando negocios reales es de treinta años. Nuestros sistemas están hoy funcionando en locales que facturan todos los días, que es la única prueba que nos parece que cuenta.
La primera conversación no es sobre el software: es sobre cómo funciona hoy la caja, el inventario y el cierre del día. De ahí sale qué módulos hacen falta y cuáles no.